Los Estados miembros de la UE se comprometieron a reducir su consumo de energía y las emisiones de CO2 en un 20%, sobre los niveles de 1990, antes de 2020 en base al Protocolo de Kyoto. En esta línea de actuación, España, cuenta con diversos planes gubernamentales dirigidos a motivar el cambio en las políticas de consumo energético tanto para el sector público como el privado. Uno de ellos es el impulso de las Empresas de Servicios Energéticos (ESE´s).

Según la directiva 2006/32/CE, las ESE´s se definen como “una persona física o jurídica que proporciona servicios energéticos o de mejora de la eficiencia energética en las instalaciones o locales de un usuario y afronta cierto grado de riesgo económico al hacerlo”. La empresa de servicios energéticos es también conocida como ESE por sus siglas en español, o ESCo por las siglas en inglés de Energy Service Company.

Los servicios suministrados por una ESE son todos aquellos que permitan alcanzar un ahorro energético y/o ahorro económico para una instalación o edificio:

  • Las ESE garantizan ahorros de energía y/o la provisión del mismo servicio energético a coste menor ejecutando proyectos de eficiencia energética.
  • Los beneficios de las ESE están directamente asociados a los ahorros de energía conseguidos.
  • Las ESE pueden financiar o ayudar a conseguir financiación de la instalación ofreciendo como garantía los futuros ahorros de energía.
  • Las ESE participan de la posterior operación de la instalación midiendo y verificando los ahorros conseguidos durante el periodo de tiempo que dure la financiación.

Entre las tipologías de agentes involucrados en este negocio encontramos empresas instaladoras, de mantenimiento o Facility Services, ingenierías, consultoras de asesoramiento energético y suministradoras de energía. Adicionalmente, existen empresas de servicios energéticos públicas y privadas.

Pues bien, lo que está claro es que las ESE´s juegan un papel clave en el definitivo lanzamiento del sector de la eficiencia energética en España.  Esta figura permite atajar de una las dos principales barreras psicológicas que han ralentizado la implantación de medidas de ahorro energético, en el ámbito tanto público como privado: por un lado, la falta de financiación o el “no deseo” de hacer una desinversión inicial en el proyecto y, por otro,  la desconfianza en las medidas y procedimientos de ahorro puesto que se requiere un conocimiento experto.

Aunque resulta difícil cuantificar en este momento el número de ESE´s que hay en España, dado que es un mercado aún incipiente, se dispone de algunos datos que permiten ofrecer una aproximación:

  • Según la Asociación de Empresas de Mantenimiento Integral y Servicios Energéticos (AMI), existen entre 20 y 25 empresas que invierten en instalaciones (proyectos grandes), asumen riesgo económico y financiero y establecen contratos a largo plazo.
  • De acuerdo con el Directorio de IDAE, hay 645 empresas registradas bajo este título, entre las que encontramos también de pequeño tamaño.

Hacia donde apuntan los indicadores y diversos estudios sectoriales es que se prevé que las ESE tengan un papel cada vez más relevante en los años venideros, lo que viene refrendado por numerosas iniciativas y actuaciones por parte de las AA.PP. Fuentes estiman el mercado potencial en España en 1.400M€. El sector de la eficiencia energética ha experimentado un crecimiento del 3,5% interanual, frente al 1,6 % de la media de crecimiento nacional. Los Servicios Energéticos experimentarán un fuerte crecimiento en los años próximos, se estima que habrán pasado de 714M € de facturación de 2009 a 4.919M€ en 2020.

El crecimiento estimado de las ESE por tanto es proporcional y esto que generará un incremento de la demanda de soluciones de gestión energética como la QUOSYS® para todo tipo de verticales, incluido el multi-sede.