El pasado 22 de junio, Santiago de Chile amanecía sumido en una nube de contaminación que obligaba al Gobierno regional a decretar emergencia ambiental por primera vez desde 1999. Entre las medidas urgentes adoptadas para reducir la polución, se llevó a cabo la paralización de un 40% del parque automotor, el cierre temporal de cerca 3.000 industrias contaminantes y se prohibió el uso de calefactores a leña. Si bien estas medidas permitían descender desde el estado de “emergencia” al de “pre-emergencia” y, seguidamente, al de “alarma”, lo que desde luego está claro es que ahí quedaba la cosa…hasta “nuevo aviso”.

Para intentar buscar una solución de más largo plazo, sostenible económicamente y dirigida a mejorar paulatinamente los niveles de contaminación, el Gobierno anunció que se estudiará un nuevo plan de descontaminación para la capital chilena, que entraría en vigor en 2016.

Una de las entidades activas en el planteamiento de propuestas concretas para la reducción de la intensidad del consumo energético es la Agencia Chilena de Eficiencia Energética (AChEE). El cometido fundamental de esta fundación sin ánimo de lucro consiste en articular a los actores relevantes del sector, a nivel nacional e internacional, implementando iniciativas público-privadas en los sectores más críticos de consumo energético que permitan utilizar más eficientemente los recursos energéticos, mejorando la productividad y competitividad en los sectores intervenidos a través de la reducción del consumo.

La AChEE insiste en “la necesidad de fortalecer el capital humano en los sectores de consumo del área de edificación para la inclusión del concepto de Eficiencia Energética (EE) en el desempeño de funciones críticas, aportando a mejorar las condiciones de empleabilidad de estos trabajadores”.  Y aquí se está refiriendo a la importancia del “Gestor Energético” como el “profesional capaz de hacerse cargo de la búsqueda de la optimización en el uso de la energía dentro de su organización”.

En esta línea de actuación, la Agencia planteó, ya en 2012, un programa de formación para potenciar esta figura profesional en base a tres perfiles de competencias laborales que coincidían con tres de los sectores de edificios objetivo de reforma energética urgente: Perfil de Gestor en EE para el Sector Público, Perfil de Gestor en EE para el Sector Comercial y Perfil de Gestor en EE para el Sector Residencial. En la actualidad, las competencias se han extendido al Sector Construcción, Sector Hotelero y un tercer perfil en el marco del PEEEP relacionado con la Gestión de la Energía en Hospitales.

Una vez superan el curso, disponible tanto en modalidad presencial y on line, los profesionales se certifican como “Gestor Energético por la Agencia Chilena de Eficiencia Energética”  y ya pueden ejercer como tal,  dándose a conocer en el directorio público de la web AChEE: http://www.gestorenergetico.cl/buscador

Según la Agencia, en 2014, cerca de 300 personas participaron en los 12 cursos de Gestor Energético celebrados en las ciudades de Antofagasta, Concepción, Curicó, Puerto Montt, Santiago y Viña del Mar y más de 100 instituciones de los diferentes sectores se han beneficiado de los mismos. Estas cifras demuestran que en Chile se está trabajando para consolidar una pieza profesional que es clave para poner en marcha medidas duraderas y sostenibles de eficiencia energética, el Gestor Energético.

Más información en: http://www.gestorenergetico.cl/